loader image

EL FRANCHISING COMO AGENTE DE CAMBIO: VOLANDO COMO LAS ÁGUILAS

Palabras como «franquicia» y «social» podrían parecer incompatibles en la misma oración, al ser la primera el epítome del capitalismo americano y la segunda ser susceptible de diversas interpretaciones, incluso antagónicas. Estas, sin embargo, no solo son compatibles, sino simbióticas, a través de la franquicia.

La franquicia social es un concepto relativamente nuevo. En los Estados Unidos, el social franchising ha ganado mucha popularidad en los últimos años y goza del apoyo de la International Franchise Association (IFA), a través de su Social Sector Franchising Task Force, del cual formo parte. Este grupo de filántropos nace para explorar cómo los métodos de apalancamiento utilizados en la franquicia comercial pueden beneficiar a las organizaciones que sirven a la base de la pirámide. Su misión es «mejorar la calidad de vida de los más necesitados, una oportunidad a la vez», según su declaración de intenciones.

Una iniciativa social, por definición, se basa, en primer lugar, en la repercusión de su actividad en las poblaciones menos afortunadas y más vulnerables de la sociedad. En este sentido, la franquicia tiene la capacidad de articular recursos y talento ajenos a una asociación sin fines de lucro, y de ponerlos a su entera disposición en pos de un efecto multiplicador. Pero la franquicia no solo es capaz de multiplicar un efecto enteramente social. El Sistema de Franquicia posee la virtud de escalar modelos de negocio que, incluso sin tener un fin social, son capaces de generar un impacto positivo en la sociedad. Y este impacto y su potencial alcance representan lo fantástico del concepto de la franquicia social.

Hablamos de pizzerías que donan a albergues un slide de pizza por cada tantos vendidos, y de academias de fútbol que imparten de manera gratuita en ciertas franjas horarias su metodología deportiva a niños de bajos recursos; esto es, negocios cuyo propósito fundamental es lucrar, pero que son capaces de devolver positivamente a la sociedad. Sin embargo, queremos ir más allá y hablar también de negocios tan inclusivos y franquiciables que su escalamiento va de la mano con el desarrollo social de las comunidades donde hacen negocio; esto es, negocios que no tienen que «devolver» a la sociedad a través de programas de responsabilidad social pues, en lo medular de sus modelos de negocio, son inclusivos al generar riqueza para sus accionistas. Y con esta idea nos referimos al impact franchising, que más que una moda, es un despertar de la conciencia, que nos moviliza de la dinámica “yo gano y tú ganas cuando yo devuelvo”, hacia “ambos ganamos más porque cuidamos del otro”. Ambos enfoques utilizan el Sistema de Franquicia para clonar programas que busquen resolver o atenuar una problemática social, pero, en nuestra opinión, el concepto de la franquicia social se asemeja a la caridad, mientras que el del impact franchising o franquicia con impacto social lo hace a una alianza estratégica. Y ambas prácticas pueden medirse tanto en beneficios económicos como en el número de personas impactadas o beneficiadas de estas. Ejemplos de este tipo de negocios son, por ejemplo, empresas textiles y marcas de moda, así como cadenas de comercio minorista y supermercados, que integran a poblaciones vulnerables dentro de su cadena de valor.

La pregunta que debemos hacernos al desarrollar o estudiar un formato de esta naturaleza es: ¿cuál es el múltiplo de cada dólar invertido u obtenido como impacto social neto, más allá del modelo de negocio en sí? Esto, sea que queramos dinamizar el crecimiento de una iniciativa social o el de un negocio de alto impacto. Al considerar el futuro de la franquicia con conciencia social, sin embargo, prefiero no hacerlo en términos de estrategia o de modelo de negocio, sino de un nuevo orden, apalancado por el Sistema de Franquicia, sin prejuicios y sin límites, capaz de democratizar el conocimiento y cambiar al mundo, generando a la vez riqueza y bienestar social.

Cuando hablo de la franquicia en toda su amplitud, me ilusiona pensar en las infinitas posibilidades y me sigue maravillando el poder de un sistema capaz de permitir que personas comunes construyan imperios. Pero cuando hablo de la franquicia con conciencia social, me emociona imaginar el impacto que el sector puede causar y cómo un solo sistema puede no solo hacer del mundo un lugar mejor, sino que cambiarlo por completo, y permitir a aquellos que no pueden siquiera levantarse de su realidad, volar como las águilas.

Autor

Newsletter

Mantente al tanto de noticias sobre franquicias

Siguenos en nuestras redes

© GNF Worldwide. Todos los derechos reservados.
es_ES